LINEAMIENTOS

 

En nuestro proyecto de País, plasmado en la Nueva Constitución, la economía de Chile debe comenzar y terminar en su gente. Asumimos que las riquezas son valiosas cuando existen en un país solidario.

Las iniciativas Privadas y las del Estado en el área económica, deben encontrar, en una Nueva Carta Magna, un ordenamiento que defienda los principios básicos de una ética de la convivencia y el desarrollo. La economía no puede ser abandonada a las fuerzas del mercado, un país es más que un supermercado, donde adquieres y logras servicios, sólo según tu capacidad de pago. En este sentido la Constitución, debe consagrar Derechos Sociales garantizados como Salud, Vivienda y Trabajo digno, Previsión, Educación, Salud, Medioambiente, entre otros y, además, elevar a rango constitucional el acceso, desarrollo de las artes y la cultura, como herramienta de transformación social, de bienestar social. Junto con esto, buscamos establecer el Rol Social como variable límite, al derecho de propiedad existente hoy en la Constitución que nos rige.

La instauración de derechos sociales garantizados y suficientes, de responsabilidad estatal es perfectamente posible, las realidades de países del mundo desarrollado así lo demuestran. Podemos ser capaces de generar un piso de igualdad importante para que, desde ahí, los ciudadanos puedan luego, en base a sus capacidades, formación, expertiz, etc. ir mejorando aún más en calidad de vida. Es claro que la solidaridad y la justicia, que deberán quedar plasmadas como valores en la nueva Constitución, no nos permitirá dejar en la berma de un nuevo camino de desarrollo a nadie, a ningún compatriota.

Chile tiene los recursos y debe destinarlos a su gente, no podemos permitir que el modelo económico neoliberal quede de nuevo plasmado en la Nueva Constitución. Chile puede alcanzar una economía desarrollada, sostenible ambientalmente en el tiempo, competitiva, enfocada en la innovación y valor agregado, sin que eso implique los abusos asociados a la concentración económica, al lucro, a la corrupción económica. Nada más perjudicial para el bienestar común, que permitir la continuación de monopolios u oligopolios que concentran las riquezas socializando la pobreza y las precariedades. En este orden de cosas y en el entendido se socializar las riquezas del país, proponemos para avanzar en justicia redistributiva, instaurar el derecho a huelga y negociación colectiva efectiva y ramal para tod@s l@s trabajadores/as, sean éstos públicos como privados, de igual forma como se realiza en los países desarrollados y con quienes gustan tanto compararnos.

El modelo económico, su dinámica y la cultura que ésta instala y construye, no debe orientar a la ciudadanía a adoptar las costumbres de un individualismo egoísta que a la larga destruye el tejido social y la convivencia sana entre sus integrantes.

Nuestra lista declara que resulta inmoral imponer los costos del desarrollo a las futuras generaciones. La depredación de nuestro medio ambiente debe ser eliminada y se debe avanzar ahora en la restauración de los suelos y ecosistemas.

La problemática medioambiental es un tema serio, urgente que debe ser abordado en cada decisión política y económica de aca en adelante. Sus efectos como el calentamiento global, la escasez de agua, la proliferación de pandemias e incendios forestales son solo ejemplos de un modelo de desarrollo que hipoteca la proyección de la humanidad en el tiempo.

Se debe asegurar el derecho a vivir en un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado, privilegiando el interés público por sobre el privado y considerando la equidad intergeneracional.

El derecho al agua será considerado como un Derecho Humano, siendo priorizado el abastecimiento para consumo humano por sobre otros usos.

Por otro lado, creemos en una amplia descentralización del poder en nuestro país, para que éste logre estar al verdadero servicio de los territorios, comunidades y personas. Se deben fortalecer los gobiernos comunales y regionales, transformarlos desde meros administradores a Gobiernos con poder y decisión real. La Nueva Constitución debe dibujar, vínculos colaborativos entre éstos y el Gobierno Nacional. El Estado debe ser activo e impulsor del progreso humano.

En cuanto a los Derechos, nuestros lineamientos establecen que es necesario pasar de una sociedad de privilegios a una sociedad de Derechos garantizados, de oportunidades para todas y todos. El nuevo rol del Estado debe ser capaz de reducir las desigualdades, las injusticias, fomentar y profundizar los derechos laborales de los trabajadores y el respeto del medio ambiente, así como el manejo cuidadoso de sus recursos.

También declaramos como lista, nuestro profundo compromiso con los pueblos originarios y su cultura. Valoramos su historia y aporte de saberes para nuestro presente y futuro. La nueva Constitución, debe enriquecernos en una nación multicultural y plurinacional, por ello, no aceptaremos a quienes pretendan imponer unilateralmente su cosmovisión en la Convención Constitucional y exigiremos respeto irrestricto a las formas de vida de nuestros pueblos originarios.

La Nueva Constitución, por último, debe pulverizar al neoliberalismo como la base moral, conceptual, política, social y económica de nuestra sociedad actual. Detrás de este modelo, se encarnan, consolidan y reproducen un conjunto de valores que predominan y son nefastos.

Dentro de estos valores ya tan arraigados, encontramos, por ejemplo:

El consumismo que lamentablemente, nos determina como seres humanos, no por lo que somos, sino por lo que tenemos.

Otro valor neoliberal es el culto y adoración por los ricos y poderosos. El dinero, la fama, el poder, las riquezas, las influencias, etc., terminan modelando un mundo artificial basado en el culto a las posesiones materiales, y a la veneración de los más ricos y poderosos, que son tomados como referentes y modelos a seguir.

El valor de la banalidad y la frivolidad, es otro ámbito donde el neoliberalismo despliega para su supervivencia y dominación un conjunto de prácticas, hábitos y comportamientos sociales destinados a la distracción de las mayorías sociales, para desviar su foco de atención sobre los asuntos realmente importantes.

El valor de la uniformidad y la exclusión social que nos hunde como seres humanos en una especie de cultura del odio. El neoliberalismo, como pensamiento dominante, descalifica y sataniza a cualquier sistema o modelo de sociedad alternativo a sí mismo.

Para enumerar más “valores”, que este modelo económico, social, político y cultural, instaurado en la Constitución actual, nos impone en nuestras mentes y corazones, podemos acercarnos a los conceptos de competencia, individualismo, mercantilización de la vida humana, privatización, normalización de la corrupción, desprecio a los animales y a la naturaleza, culto al heteropatriarcado, exclusión y marginalización de la diversidad, entre otros.

Nuestr@s Candidat@s, se han comprometido a trabajar en la Convención Constitucional por terminar con el modelo injusto establecido y amarrado en la Constitución actual, sustituir el Estado Subsidiario y abogar por impulsar el establecimiento constitucional de un Estado Social de Derechos que permita hacer emerger lo mejor de todos quienes habitamos Chile. En resumen, propender a la transformación valórico - cultural y pasar del individualismo al colectivismo, de la competencia a la colaboración, de la mercantilización de la vida a la vida digna, de la corrupción a la justicia, del hedonismo a la espiritualidad y la austeridad, entre otros muchos nuevos valores que debemos ir juntos consolidando.